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Hipoteca y gastos de compra: cuánto dinero necesitas de verdad

Cómo calcular la cuota de la hipoteca, la entrada y todos los gastos de compra de una vivienda en España, paso a paso y con las fórmulas a la vista.

La pregunta que bloquea casi todas las compras no es "¿me la conceden?", sino "¿cuánto dinero necesito tener el día de la firma?". Son dos cifras distintas y conviene calcularlas por separado.

1. La entrada no es el coste de entrada

Los bancos financian habitualmente hasta un porcentaje del valor de tasación o de compraventa, el menor de los dos. Eso significa que tu aportación mínima suele ser el resto del precio. Pero la entrada es solo una parte del desembolso inicial: los impuestos y los gastos de formalización se pagan aparte y casi nunca se financian.

Desembolso inicial = entrada + impuestos + gastos de formalización + reforma inicial.

2. Impuestos: dos escenarios muy diferentes

  • Vivienda de segunda mano: se paga el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales (ITP), que fija cada comunidad autónoma.
  • Obra nueva: se paga IVA más Actos Jurídicos Documentados (AJD).

Los tipos cambian por comunidad, por año y por situación personal: hay reducciones por edad, familia numerosa, discapacidad, zonas despobladas o vivienda habitual. Verifica siempre el tipo aplicable a tu caso antes de dar una cifra por buena.

3. Gastos de formalización

Los habituales son notaría, registro de la propiedad, gestoría y tasación. En conjunto suelen moverse en un orden de magnitud del 1 % al 2 % del precio, con mínimos que pesan más en precios bajos. Si hay hipoteca, la tasación la pagas tú; el resto de gastos del préstamo los asume el banco desde 2019.

4. La cuota: sistema francés

Casi todas las hipotecas españolas amortizan por el sistema francés: cuota constante, intereses altos al principio y capital al final.

cuota = capital x i / (1 - (1 + i)^-n), donde i es el tipo mensual y n el número de meses.

De aquí salen dos números que importan más que la cuota: los intereses totales del préstamo y el coste total de la financiación. Un plazo más largo baja la cuota y sube los intereses; conviene ver las dos cosas juntas.

5. Prueba los escenarios antes de firmar

Tres variaciones mínimas que deberías calcular siempre:

  1. Tipo de interés medio punto por encima del que te ofrecen.
  2. Plazo cinco años más corto.
  3. Precio final un 3 % por encima, por si la negociación no sale como esperas.

Si alguno de los tres escenarios te deja sin colchón, el problema no es la hipoteca: es el margen.

6. Checklist antes de hacer una oferta

  • Tengo el desembolso inicial completo, no solo la entrada.
  • He calculado los impuestos de mi comunidad y sé que requieren verificación.
  • Conozco la cuota y los intereses totales, no solo la cuota.
  • He probado un escenario con tipo más alto.
  • Me queda un fondo de imprevistos después de firmar.

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Preguntas frecuentes

¿Cuánto dinero necesito ahorrado para comprar una vivienda?
Depende del porcentaje que financie tu banco y de los impuestos de tu comunidad autónoma. La forma correcta de calcularlo es sumar entrada, impuestos, gastos de formalización y reforma inicial, y añadir un fondo de imprevistos.
¿Los gastos de compra se pueden financiar?
Habitualmente no se financian con la hipoteca estándar. Algunas entidades ofrecen financiación adicional, con condiciones distintas que conviene revisar por escrito.
¿Por qué la cuota sube tan poco cuando alargo el plazo?
Porque en el sistema francés los primeros años se dedican sobre todo a intereses. Alargar el plazo reduce poco la cuota y aumenta bastante los intereses totales.

Los impuestos y las bonificaciones varían por comunidad autónoma y situación personal, y cambian con el tiempo. Verifica siempre los tipos aplicables antes de decidir.